PEQUEÑOS LECTORES

Los mejores libros para los más pequeños son aquellos que los incitan a moverse, tocar, mirar, preguntar, sonreír. Están construidos de tal manera que los ayudan a comprender formas literarias cada vez más complejas, iniciando con situaciones conocidas, narradas con frases breves que se repiten rítmicamente.
Estos libros cuentan acciones que se desarrollan en una secuencia de tiempo sencilla y muestran detalles de causalidad. Hay libros de poemas que invitan a la representación con el cuerpo, a cantar, y bailar juegos de la tradición oral, retahílas y adivinanzas.